Un pequeño óleo en que el se representa el rostro de Cristo, pintando por Rembrandt Van Rijn en 1647, sirve de hilo conductor a las peripecias de esta novela en laque, a través de los siglos y hasta el presente cubano, aparecen varios personajes empeñados en practicar una de las esencias de la condición humana: la búsqueda de la libertad individual. Pero, aun en las sociedades que se han preciado de ofrecer mayores espacios a los ciudadanos, esa necesidad humana y su obtención entrañan un precio, muchas veces elevado y hasta fatal.
Herejes es una novela compleja y ambiciosa, en la que Leonardo Padura vuelve a convocar a su personaje fetiche, el expolicía Mario Conde, para que lo ayude a develar el pasado y el presente de unos personajes que resultarán inolvidables: el sefardí Elias Ambrosius Montaíbo de Ávila y su maestro, el mismísimo Rembrandt; el asquenazí Daniel Kaminksy y su tío Pepe Cartera, vinculados al vergonzoso episodio del trasatlántico Saint Louis; y la joven emo Judy Torres, salida de las entrañas de la contemporaneidad cubana.
When a human skeleton is discovered on Ernest Hemingway's home in Havana, police inspector Mario Conde is called up out of retirement to unearth the truth. In the course of his investigations, Conde gradually reconstructs the mysterious goings-on of the night of 3rd October 1958 and in doing so is forced to come to terms with a very different side to the character of his former literary hero. Padura Fuentes cuts between Conde's world and that of Hemingway's Cuba four decades earlier.